Por: Corporación Viso Mutop.

CONTEXTO:
Según datos del Ministerio de Ambiente, en los últimos 20 años en Colombia se han deforestado más de 3.100.000 hectáreas. De ellas, 1.800.000 estaban en la Amazonía. Esto equivale a cerca de 90.000 hectáreas por año. Las afectaciones ambientales impactan áreas protegidas, la reserva forestal y a las comunidades vulnerables en las regiones más apartadas del país.

Sin embargo, hay otras fuerzas que deforestan mucho más que la misma coca. Un ejemplo de esto se presenta en el departamento de Guaviare en donde en 2021, de acuerdo con el IDEAM, se deforestaron 25.000 hectáreas, pero solo 7.000 correspondían a cultivos de coca; una variación de 15% respecto al año anterior.

A pesar de la firma del Acuerdo de Paz con las FARC, la violencia en la zona se mantiene, así como una reproducción y adaptación de un ecosistema criminal complejo con un enorme impacto negativo para el medio ambiente del modelo productivo que busca recursos y tierras en la Amazonía.

Si bien, actualmente los cultivos de coca no son la principal razón que explica la deforestación, sí son la punta de lanza de la expansión de la frontera agrícola, del avance del latifundio, del acaparamiento de tierras y de la apertura de pastizales para ganadería extensiva, factores que deforestan más que la misma coca.

Desde la Corporación Viso Mutop hemos reseñado y advertido sobre las situaciones que se registran en el norte amazónico colombiano en donde hay mayor deforestación, además de otras afectaciones, por el vínculo entre las economías ilícitas y las estrategias de control estatal contra ellas, las cuales generan un doble impacto negativo en la vida de las comunidades y en los ecosistemas, así como las políticas públicas que no están cimentadas en las realidades del territorio.

Ante estas circunstancias hemos propuesto un proceso que permita demostrar los resultados de un modelo de gobernanza y cogestión de la protección ambiental que también redunde en el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades participantes, teniendo como referente los Objetivos de Desarrollo Sostenible y una conciliación de las agendas de convivencia de campesinos, afrocolombianos e indígenas con la Amazonía.

ANÁLISIS Y ESTRATEGIA:
El proceso de “Paz Total” iniciado por el Gobierno Nacional ha generado un conjunto de expectativas en las comunidades de todo el territorio afectado por las conflictividades socio ambientales que demanda comprender, concertar e integrar distintas agendas de construcción de una paz territorializada. En Viso Mutop, consideramos que la clave de estos procesos no sólo está en las Mesas de Negociación, Diálogo y Sometimiento, que la Oficina del Alto Comisionado de Paz del Gobierno Nacional está institucionalizando. Existen varios retos que se han caracterizado de acuerdo con el diagnóstico de dificultades:

El principal problema a atender con esta iniciativa es el aumento de las externalidadesnegativas del cambio climático por la creciente afectación de los activos ambientales estratégicos de la Zona de Reserva Forestal de la Amazonía establecida en la Ley 2 de 1959, y los Parques Nacionales Naturales: Chiribiquete, Nukak, Macarena, Alto Fragua Indi Wasi, la Paya, Tinigua y Picachos, que por dinámicas ilegales (asociadas a los problemas de tierras, los conflictos de ocupación, uso y tenencia, la deforestación, la desarticulada intervención estatal, la presencia activa de las violencias típicas del conflicto armado, la predominancia de economías ilícitas como la del narcotráfico y la minería, los riesgos y daños sobre resguardos indígenas, entre otros), y la limitada capacidad del Estado para actuar de manera sostenible en estos territorios, lo que influye en una inadecuada atención a las comunidades que allí habitan.

OBJETIVOS DEL PROYECTO:
Realizado el diagnóstico y respondiendo a la lógica que encierra el problema identificado y sus dimensiones se ha determinado el siguiente objetivo general:

De acuerdo con nuestra experiencia, para alcanzar esta meta se deben abordar varios objetivos específicos, entre ellos, generar conocimiento técnico cuantitativo y cualitativo que permita una mejor comprensión de las dinámicas poblacionales, socioambientales y económicas para identificar elementos clave que permitan desarrollar proyectos de economía ambiental basados en el aprovechamiento de los recursos de manera sostenible. Así será posible identificar el conjunto de elementos sociales, políticos, económicos, de seguridad y de desarrollo que permitan generar las condiciones para el florecimiento de economías alternativas y planes de vida dignos.

Se busca además, generar un proceso de concertación de agendas de desarrollo sostenible entre el Estado y las comunidades amazónicas para la construcción de una paz territorial que permita el desarrollo de planes de buen vivir en el Parque Nacional Natural Nukak y/o Chiribiquete.

Además de implementar mecanismos de transferencia de herramientas para desarrollar economías alternativas con las posibilidades que brinda la economía ambiental, buscamos compilar el proceso y generar un modelo de análisis que sirva de apoyo a la toma de decisiones en escenarios susceptibles de ser empleados.

En el mejor de los casos, este modelo de concertación se convertirá en una caja de herramientas para llevar a cabo los procesos necesarios en la construcción de agendas de desarrollo territorial en la Amazonía.